La atrofia vaginal es el resultado del déficit de estrógenos que se produce en la menopausia. Sus síntomas son: sequedad, quemazón, picor, escozor, dolor con las relaciones y, a menudo, aumento de la frecuencia miccional e infecciones de orina.
En las formas leves suele ser suficiente tratarlas con geles, cremas u óvulos hidratantes dos o tres veces a la semana o lubricantes para usar durante las relaciones sexuales. En sus formas moderadas y severas puede ser necesario el uso de tratamiento hormonal, bien por vía oral o por vía local, y en los casos más extremos se pueden utilizar procedimientos de medicina regenerativa como la radiofrecuencia, el láser vaginal, el plasma rico en factores de crecimiento y las infiltraciones de ácido hialurónico.
En nuestras clínicas ginecológicas en Santiago y Ordes disponemos de todos los procedimientos necesarios para mejorar la atrofia vaginal y todos sus síntomas. Ven a vernos y te ayudaremos a seleccionar el mejor tratamiento en función de la severidad de tu caso.