Recibir el diagnóstico de liquen escleroso vulvar genera, en muchas ocasiones, una mezcla de incertidumbre y alivio al poner nombre a ese picor o molestia persistente. Aunque hablamos de una patología crónica, lo cierto es que el panorama actual es muy alentador: con un abordaje adecuado, es posible controlar los síntomas, proteger la integridad de la piel y llevar una vida normal. En The Women’s Clinic, tu clínica ginecológica en Santiago y Ordes, nos centramos en ofrecerte un plan de acción personalizado que frene la progresión de la enfermedad desde el primer momento.
El uso pautado de corticoides de alta potencia
La base sobre la que se asienta el control del liquen escleroso es la aplicación de corticoides tópicos potentes. Es el tratamiento de referencia porque actúa directamente sobre la raíz del problema: reduce la inflamación y detiene el avance de las lesiones cutáneas.
Lo habitual es comenzar con una aplicación diaria durante unas semanas para "apagar" el brote. Una vez que el picor remite y la piel mejora, espaciamos las dosis hacia una pauta de mantenimiento, aplicándolos una o dos veces por semana. Para evitar recaídas, es fundamental que sigas las indicaciones de nuestras ginecólogas de Santiago y de Ordes.
Hábitos diarios y protección de la zona
El éxito del tratamiento médico depende, en gran medida, de cómo cuidas la zona en tu día a día. La piel afectada por el liquen es extremadamente sensible, por lo que el primer paso es eliminar cualquier agente irritante. Sustituye los jabones convencionales por emolientes suaves y huye de perfumes o baños de espuma.
Secar la zona con toques suaves, usar ropa de algodón que no apriete y aplicar hidratantes de tipo barrera varias veces al día son gestos sencillos que marcan el curso de la recuperación. Además, si sientes tirantez durante las relaciones sexuales, el uso de lubricantes específicos te ayudará a evitar la aparición de pequeñas grietas.
Alternativas terapéuticas y seguimiento médico con nuestras ginecólogas en Santiago
Existen casos donde los corticoides no son suficientes o no se toleran bien. Para estas situaciones, disponemos de tratamientos de segunda línea, como los inhibidores de la calcineurina, que ayudan a gestionar la inflamación de forma eficaz. En escenarios más complejos, ya pasaríamos a valorar alternativas más avanzadas.
Ponte en manos de las especialistas de The Women’s Clinic
Dado que el liquen escleroso es una enfermedad de larga duración, el seguimiento forma parte del tratamiento. Y es que estas visitas periódicas nos permiten ajustar la medicación, comprobar que la piel responde bien y, sobre todo, realizar una labor de prevención irremplazable.
Si notas que el picor aumenta, aparecen heridas que no cierran o percibes cambios en el color de la piel, pídenos una cita cuanto antes y permite que en The Women’s Clinic hagamos el diagnóstico más adecuado.