El suelo pélvico es una parte del cuerpo que trabaja en silencio. No lo ves, no lo sientes de forma consciente y, precisamente por eso, es fácil pasarlo por alto hasta que da la cara con síntomas que no son sencillos de ignorar: pérdidas de orina, sensación de pesadez, dolor en las relaciones sexuales… Lo que muchas personas no saben es que hay hábitos del día a día que lo debilitan de forma progresiva. ¿No sabes exactamente cómo ocurre? No hay problema: en The Women's Clinic contamos con una unidad de fisioterapia de suelo pélvico en Santiago que te puede sacar de dudas.
1. Aguantarte las ganas de ir al baño o ir "por si acaso"
Los dos extremos son igual de perjudiciales. Retener la orina durante horas genera una tensión excesiva en la musculatura pélvica. Pero ir al baño de forma preventiva, sin tener verdadera necesidad, entrena a la vejiga a vaciarse con poca capacidad y acaba generando urgencia miccional. Lo recomendable, por lo tanto, es orinar cuando el cuerpo lo pide de forma clara.?
2. El estreñimiento crónico sin tratar
Si tienes el intestino bloqueado, cada esfuerzo que hagas para defecar equivale a una presión directa y repetida sobre el suelo pélvico. Con el tiempo, ese empuje constante debilita la musculatura y aumenta el riesgo de sufrir un prolapso. Las recomendaciones son claras: hidratación adecuada, dieta con suficiente fibra y evitar el sedentarismo.
3. Las abdominales clásicas y el ejercicio de alto impacto sin control
Los crunches tradicionales y los ejercicios de alto impacto aumentan la presión intraabdominal de forma brusca. De hecho, si el suelo pélvico no tiene el tono necesario para absorber esa presión, el resultado es un debilitamiento progresivo. Esto no significa que no puedas hacer deporte, sino que la técnica, la respiración y el trabajo específico de suelo pélvico son imprescindibles para hacerlo sin riesgo.
4. La mala postura al sentarte y al caminar
Pasar horas encorvada frente al ordenador, cruzar las piernas de forma habitual o caminar con la pelvis adelantada son posturas que comprimen o sobrecargan la musculatura pélvica de forma sostenida. Es de los problemas que más veces corregimos en nuestra clínica ginecológica de Santiago y Ordes.
5. El consumo habitual de cafeína y la deshidratación
La cafeína actúa como diurético y excitante de la vejiga, alterando la señal entre esta y el cerebro y aumentando la frecuencia urinaria. Beber poca agua, por su parte, agrava el estreñimiento y concentra la orina, irritando la vejiga. ¡No caigas en ninguno de estos errores!
Te ayudamos a cuidar tu suelo pélvico en Santiago y Ordes
Si has tomado la sensata decisión de que quieres cuidar mucho más tu suelo pélvico, te lo ponemos muy sencillo: pídenos una cita. En The Women's Clinic contamos con un equipo especializado en fisioterapia del suelo pélvico en Santiago y Ordes, así que estaremos encantadas de echarte una mano.